Pedido de rescate desde tu interior

Con el paso de los años vamos construyendo distintas formas de alejarnos de lo que sentimos realmente y de quienes verdaderamente somos. Construimos caparazones tan resistentes para adaptarnos al afuera y a las distintas situaciones de la vida, que terminamos siendo desconocidos para nosotros mismos.

Sin embargo, ese Ser original y auténtico no ha desaparecido: está atrapado en nuestro interior haciéndonos notar de alguna manera que lo escuchemos, que lo rescatemos. 

Cuando nos agotamos haciendo actividades rutinarias, cuando en reuniones sociales nos sentimos lejanos de quienes nos rodean, cuando la toma de decisiones que para nuestro entorno suponen alegría nos generan malestar interno e incomodidad; cuando nos sentimos desconectados internamente y, en apariencia, no hay motivos… no los hay?

Reconectarse con lo auténtico que habita en cada uno de nosotros supone emprender la difícil decisión de cambiar, de salir de la zona de confort y abandonar lo seguro. Muchas veces el beneficio de ser nosotros mismos, de fluir a través de nuestro pensar, sentir y hacer, significará aprender a convivir con la negativa, la desaprobación y la falta de aceptación. Esto no quiere decir alienarse ni dejar de considerar a los demás; simplemente significa darnos la oportunidad de recuperar nuestra capacidad de escuchar nuestros deseos y necesidades y ELEGIR si queremos o no darles lugar, en otras palabras “ser psicológicamente libres”.


Con el tiempo nos daremos cuenta que, aunque no hayamos podido conformar a algunas personas o conquistar algunos logros con nuestra esencia genuina, a quien ya no querremos (ni podremos) desoir o soltarle la mano es a nosotros mismos. 


Comentarios

Entradas populares